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Gisella Cruz, hermana de Mario "Pato" García, exigió este martes en Caleta Olivia avances concretos en la investigación tras tres meses de búsqueda, ante la ausencia de informes genéticos concluyentes.

A 90 días de la última vez que se tuvo contacto con el hombre, la causa ingresó en una etapa de estricto secreto de sumario. Esta medida técnica, dispuesta por el juzgado interviniente, restringe el acceso de los familiares a las actualizaciones del expediente y a los pormenores de los recientes operativos de búsqueda.

De acuerdo con lo que explicaron los allegados a la víctima, el desconocimiento sobre el resultado de los allanamientos realizados en las últimas semanas profundiza la falta de definiciones sobre el paradero de García. La representación legal de la familia busca ahora mecanismos para sortear la reserva de las actuaciones y obtener datos sobre el curso de las tareas de campo.

Uno de los ejes centrales de la controversia radica en el hallazgo de restos biológicos ocurrido hace más de 40 días en la zona de Caleta Olivia. A pesar del tiempo transcurrido, no existe todavía una confirmación técnica que vincule estos elementos con el hombre buscado.

Según señalaron fuentes vinculadas al reclamo, la jueza Rosa González comunicó que los laboratorios de Río Gallegos no remitieron informes oficiales que determinen la identidad de los restos. La magistrada indicó que cualquier solicitud de información sobre la causa deberá ser canalizada mediante una presentación formal de la abogada patrocinante de la familia.

La situación se complejizó en las últimas 24 horas debido a la circulación de versiones periodísticas que daban por confirmada la identificación de los restos y mencionaban detalles sobre presuntos signos de violencia en un cráneo. Estas informaciones, sin embargo, fueron descartadas por la familia ante la falta de una notificación en el expediente judicial.

"Si no hay información oficial y la causa está bajo reserva, no se comprende cómo trascendieron esos datos", cuestionaron desde el entorno de García. La incertidumbre se centra en el origen de las filtraciones sobre supuestas prendas de vestir y evidencias óseas que aún no han sido validadas por los peritos genéticos.

A partir de ahora, la estrategia de la familia se concentrará en la vía institucional para forzar una respuesta de la Justicia. La abogada de la parte damnificada deberá presentar una nota formal ante el Juzgado de Instrucción N° 1 para constatar si existen notificaciones pendientes de incorporación al proceso.

Por el momento, el avance de la investigación depende exclusivamente de los resultados de laboratorio que permitan confirmar o descartar la filiación de los restos encontrados. En el ámbito judicial se mantiene la cautela sobre los plazos, mientras que en el entorno de García sostienen que las demoras burocráticas obstaculizan el esclarecimiento del hecho.

Autor: admin