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El gobernador Claudio Vidal inició esta semana en Santa Cruz la campaña de vacunación antigripal 2026 para anticipar el invierno y proteger grupos de riesgo ante la cepa H3N2

De acuerdo con lo que explicaron autoridades de la cartera sanitaria, la decisión de adelantar el cronograma responde a un requerimiento técnico para ganar tiempo frente a la propagación del virus. El despliegue logístico, coordinado por el Ministerio de Salud y Ambiente, contempla un reparto planificado de los insumos en todos los vacunatorios de la jurisdicción, supeditado a la llegada de las partidas enviadas por el Gobierno Nacional.

La administración provincial fijó como meta principal el fortalecimiento de la respuesta inmunitaria de los ciudadanos antes del incremento de las consultas por afecciones respiratorias. La estrategia central consiste en asegurar que los sectores más vulnerables cuenten con las defensas necesarias antes de que las temperaturas bajas fomenten la permanencia en espacios cerrados y la consecuente transmisión viral.

El diagnóstico oficial parte de una situación estadística que el Ejecutivo provincial calificó como insuficiente. Durante el ciclo anterior, la protección en mayores de 65 años apenas alcanzó el 41%, mientras que en el personal de salud la cobertura llegó al 51%. Estas cifras motivaron un cambio en la dinámica de distribución para evitar el colapso de las unidades de cuidados críticos.

Por otra parte, la detección del sublinaje de influenza A aceleró los plazos previstos. Según los registros sanitarios, la inmunización actual busca mitigar el impacto de esta variante específica que circula en la región, enfocándose en disminuir la mortalidad y las derivaciones por cuadros complejos.

Respecto a la operatividad del sistema, se informó que la provincia ya procesó y entregó el 15% del total de las dosis requeridas para la población objetivo. La proyección oficial estima alcanzar el 35% de cobertura durante el transcurso de marzo. "Las dosis llegan y se distribuyen inmediatamente; no acopiamos vacunas", explicó Estefanía Stricker, subsecretaria de Abordaje Comunitario de la Salud.

La funcionaria remarcó que el proceso es escalonado y se ajusta a la disponibilidad de stock. En esta etapa inicial, el universo de beneficiarios comprende a niños de 6 a 24 meses, gestantes, mayores de 65 años y trabajadores del sistema sanitario. También se incluyen ciudadanos de entre 2 y 64 años con patologías de base como diabetes, cardiopatías o condiciones de inmunocompromiso.

El operativo no se restringe a los centros asistenciales fijos. Por caso, el Ministerio dispuso brigadas móviles para realizar aplicaciones domiciliarias a individuos con dificultades de traslado, además de intervenciones en residencias de larga estadía y centros de jubilados. El objetivo es eliminar barreras de acceso para quienes presentan mayor probabilidad de hospitalización.

En cuanto al personal estratégico, que incluye a docentes y fuerzas de seguridad sin enfermedades preexistentes, su integración a la campaña se producirá en fases posteriores. De acuerdo con lo que explicaron a los medios locales, la prioridad sanitaria inmediata es el resguardo de quienes tienen mayores riesgos biológicos ante la mutación anual del virus.

Para el Gobierno de Santa Cruz, la efectividad de la campaña depende de la concurrencia temprana a los centros de salud, ya que el organismo requiere un periodo de adaptación para generar anticuerpos. Si bien la vacuna permanecerá disponible durante todo el año, las autoridades esperan que el grueso de la población de riesgo esté inmunizado antes del inicio del otoño.

Autor: admin